5 prácticas para mejorar tu humildad

Tercera y última entrada de la serie sobre la humildad. En la primera escribí sobre qué es la humildad en un líder y sobre los beneficios del liderazgo humilde. En la segunda te invité a hacer tu propio chequeo para ver cómo vas de humildad como líder. Ahí ya compartí algunas pautas claras para mejorar la humildad.

En esta tercera cierro la serie con cinco recomendaciones más, concretas y prácticas, para volverte un líder más humilde. Aquí va:

5 recomendaciones para ser más humilde

1. Admite errores.

Si puedes mostrar tu falibilidad con apertura y transparencia frente a aquellos que te reportan (incluso frente a aquellos varios niveles jerárquicos por debajo del tuyo), mejorarás en autenticidad y serás más confiable. Transmitirás confianza a los demás, mejorarás las relaciones y conseguirás más lealtad. De paso, ayudarás a promover una cultura más madura y creativa, donde el error se vea como algo normal y necesario para innovar y mejorar.

2. Practica la escucha activa y abierta.

Se trata de practicar una escucha enfocada, atenta, con presencia, a lo que tienen que decir los demás. Es una escucha interesada en comprender al otro, no aferrándote a tu punto de vista, ni tratando de ver cómo convencer al otro de lo equivocado que está. Es una escucha en la que uno está genuinamente abierto a cambiar de opinión.

Esta escucha muestra a los demás que estás interesado en ellos, que les importas y valoras. De nuevo, estarás creando las bases de la confianza y la lealtad. También estarás promoviendo una cultura de mayor respeto y mutualidad.

3. Empodera a tu gente.

Si das autoridad a los demás, tratando de que esta llegue al nivel más eficiente, les darás más control y poder a esas personas. Esto les animará a comprometerse más, se sentirán más valorados y ganarán en confianza en ellos mismos y en ti. Todo ello refuerza tu humildad.

4. Reconoce los méritos de los demás.

Cuando alguien consigue un logro, reconóceles el mérito, su esfuerzo y talento. Incluso si es algo que tú has liderado pero en lo que un conjunto de personas ha participado; dales el mérito a ellos. Incluso ante tu jefe. Hazlo público.

No solo estarás reforzando el trabajo en equipo. No solo estarás inspirándoles a conseguir más, a trabajar más, a que se comprometan contigo con más lealtad. No solo serás un mejor ejemplo para otros de alguien que no busca el brillo personal y por quien vale la pena pelear. No solo estarás modelando valores como la generosidad y el reconocimiento de los demás. También estarás domando en silencio y en la intimidad, tu vanidad y orgullo. Nunca subestimes a estos dos traidores.

5. Desarrolla la empatía.

Mostrarte sensible a las dificultades e inquietudes de los demás te ayudará a entender mejor sus puntos de vista, a conocerles mejor y a conectar más con ellos. Aun más cuando esas dificultades no sean tales para ti, o te cueste comprenderlas. Así podrás liderar de un modo más considerado y serás correspondido con aprecio y lealtad.

Algunos clientes durante el coaching me cuestionan si el mostrar demasiada empatía puede dificultar ser un buen líder, impedirles tomar decisiones más objetivas o ‘frías’. Yo suelo contestar que no conozco a ningún líder que vaya sobrado de empatía. Sí conozco bastantes que confunden la empatía con no poner límites claros, con la complacencia. No se atreven a tomar decisiones firmes y necesarias para el bienestar de un equipo u organización, por el impacto negativo que puede tener en una persona.

La empatía es una competencia emocional que no es posible tener en demasía. La dificultad la tienen aquellos líderes que, tras poner en juego esa competencia emocional, no son capaces de involucrar su parte más racional, el lóbulo frontal en términos anatómicos, para tomar la decisión más acertada de acuerdo con su responsabilidad. Si solo funcionamos a nivel emocional, lo normal es que tomemos decisiones equivocadas.

Comportamientos asociados a la humildad

Otros comportamientos asociados a la humildad son la honestidad, la amabilidad, la sinceridad, el agradecimiento, el mostrarte cercano… Todos ellos crean un contexto para una relación más favorable y beneficiosa para todos.

Los líderes humildes muestran, en general, comportamientos que atienden a las necesidades de los otros. Y cuando estas necesidades son satisfechas, no hay límite en lo que se puede conseguir.

El conocido escritor Yuval Noah Harari, en su último libro 21 lecciones para el siglo XXI, incluye la humildad como duodécima lección, como una de las pocas claves que definirán nuestro futuro como humanidad. Afirma que la mayor parte de las personas creen ser el centro del mundo. Y que para ellas su religión también lo es.

Son muchas las religiones que propugnan el valor de la humildad para luego referenciarse a sí mismas como lo más importante del universo. Apunta Harari que todas las personas se beneficiarían si se tomaran la humildad con más seriedad.

Confío en que esta serie de tres entradas sobre la humildad te haya ayudado a reflexionar, a tomarte la humildad con más seriedad para mejorar como líder y como ser humano. No solo será en beneficio de los demás, sino sobre todo lo será en beneficio de un mayor bienestar en tu vida, de mejores niveles de satisfacción, serenidad y tranquilidad.

Cuídate, P.

En esta serie, ver también:

El poder del liderazgo humilde

Evalúa tu humildad como líder