¿Estás progresando este año?

Empecé el año publicando esta entrada compartiendo mi compromiso firme con llevar una vida más alineada con el Estoicismo en este 2019. Me han llegado bastantes comentarios sobre ella. Uno de estos, repetido por algunas personas, es sobre cómo medir la mejora, sobre qué indicadores utilizar para saber que uno va mejorando, que va progresando.

Para ello quiero recurrir a uno de los Estoicos clásicos, Epicteto. Argumentaba este que el camino para convertirse en un ‘sabio’ se extiende durante toda la vida.

Para todos los estoicos clásicos ese ‘sabio’ era un ideal representado por las virtudes estoicas en su máxima expresión. No lo identificaban en nadie mortal, aunque también es cierto que con frecuencia se referían a Sócrates como la figura humana más cercana a ese ideal.

En definitiva, nadie expende el título de ‘sabio’ o avala un cierto nivel de competencia como ‘sabio’. La sabiduría se va desarrollando poco a poco, de modo difuso, vago o irregular, con mucha constancia, disciplina y autocompasión, hasta que un día, se manifiesta de modo claro y explícito en alguna de sus dimensiones. Y así hasta el último día. Quizá sea un modo poco riguroso o preciso de definirlo, lo entiendo, pero así es la vida.

En cualquier caso, sí hay señales claras de que uno está progresando. Se puede saber con claridad si uno gana en sabiduría y se está convirtiendo en mejor persona. De acuerdo con Epicteto, algunas señales claras de que mejoras son:

  • No criticas a nadie.
  • No adulas a nadie.
  • No culpas a nadie.
  • No acusas a nadie.
  • No dices nada sobre ti para mostrar que eres alguien o que sabes algo.
  • Cuando te sientes frustrado o bloqueado, asumes tu responsabilidad por ello.
  • Cuando te halagan, te ríes o no te lo tomas en serio.
  • Cuando te critican, lo ignoras.
  • Te muestras sereno en tus motivaciones y anhelos.
  • Te alejas de deseos dañinos (incluyendo todo lo que no depende de ti).
  • Te observas o vigilas como si fueras un enemigo dispuesto a atacar.

 

Estos son los KPIs. Si estás haciendo el trabajo que toca, verás cómo avanzas en estos indicadores. Por supuesto, no todo el tiempo, y a buen seguro que no en todas las áreas a la vez. Pero culparás menos a los demás, ignorarás las críticas con más facilidad (y evitarás hacerlas tú). Serás más humilde y desearás menos cosas y con menos ahínco. Asumirás más responsabilidad en tu vida. Te examinarás a ti mismo más a menudo.

¡Esto es progresar!

La pregunta ahora es: ¿estás progresando en este año? ¡Vamos, que febrero está a punto de comenzar! 😉

Cuídate, P.