Pensamientos para mí mismo IV

“Pensamientos para mí mismo” son reflexiones breves inspiradas en el Estoicismo que, puestas negro sobre blanco, me ayudan en la costosa integración en mi día a día de comportamientos para ser una mejor persona y para tener una vida más dichosa. En su primera entrada puedes conocer mejor el porqué y contexto de esta serie.

En este enlace tienes acceso a todas las entradas ya publicadas.

Sin más, aquí va la siguiente reflexión:

¡No seas botarate; cuida tu cuerpo!

El cuerpo envejece. El cuerpo falla. Con el paso del tiempo, el cuerpo va respondiendo de modo parcial, limitado, a las órdenes de tu voluntad. Mientras cuentes con esa herramienta de acceso a la experiencia sensible, es recomendable que te ocupes de mantenerla en un estado razonable.

El cuerpo es tu principal herramienta de comunicación, está cargado de sentimientos, significados y experiencias. Aprende los aspectos esenciales de la movilidad, la funcionalidad, la nutrición, la higiene, el sueño y el mantenimiento general.

Nada bueno o valioso puede surgir de un potencial desperdiciado. Ciertamente, no eres solo tu cuerpo, pero este tampoco te es ajeno. ¿Cuántas veces has criticado, al menos en tus pensamientos, a aquellos que se han dejado, que se han abandonado? ¿O a aquellos que nunca se han preocupado de su condición física? No caigas en la hipocresía en este aspecto.

No permitas que tu musculatura se atrofie, o que tu vientre se curve y se convierta en una carga.

No seas botarate: la única curva de la felicidad en tu vida es la que refleja tus aprendizajes adquiridos. Quien no cuida ni respeta su cuerpo, no se respeta a sí mismo.

Chequea regularmente el estado de tu cuerpo. Mide sus variables críticas y sigue su evolución. Camina, sube escaleras, muévete todo lo que puedas. Practica el entrenamiento funcional. Se puede hacer en casa, en poco tiempo y depende de ti. No hay excusas.

En muchas situaciones necesitarás que tu cuerpo, tu mente y tu carácter se apoyen unos a otros y funcionen de modo alineado para dar lo mejor de ti. El cuerpo puede ser una fuente de energía y de impacto positivo en los demás. Y también un pesado lastre que te impedirá dar lo mejor de ti. Un cuerpo que no sigue los dictados de tu voluntad no es más que un cadáver al que todavía no le ha llegado la hora.

Cuídate, P.

 

Otras entradas de la serie:
Pensamientos para mí mismo I: competencias cruciales para el éxito
Pensamientos para mí mismo II: sobre la naturaleza humana
Pensamientos para mí mismo III: el éxito o el fracaso no dependen de ti. Ser una persona honorable, sí.