Principios del liderazgo estóico

Sí, me defino como coach estoico; incluso me atrevo a decir que soy un líder estoico. Ello no significa que sea impasible ante la dificultad o la desgracia. Ni que utilice mis conocimientos sobre psicología para suprimir mis emociones y permanecer inalterable ante cualquier circunstancia. Estas son creencias populares erróneas sobre lo que es ser estoico.

Principios del liderazgo estóicoToda persona tiene su modelo de lo que es un ser humano, sea este más consciente o explícito, sea más inconsciente. Un modelo de lo que es una buena vida, un buen pasar o transcurrir, y hasta una buena muerte (a la que todos, irremediablemente, vamos a llegar). Y el estoicismo es uno de estos modelos. De los mejores que conozco y que sigo desde hace años. Y por ello, mi trabajo con líderes también se inspira en gran medida en los principios del estoicismo.

Y aunque es un modelo filosófico, que puede llevar a pensar que es pura teoría, el estoicismo es de lo más práctico que conozco. Sirve para tomar décenas de decisiones cotidianas sobre cómo afrontar las cosas que nos ocurren. Cómo manejarnos en este desafiante mundo y cómo relacionarnos con los demás.

El estoicismo viene a ser como el budismo o el catolicismo: sistemas de creencias que te ayudan a guiarte en la vida. Conozco bastante de los tres sistemas, y me inclino por seguir el primero, aunque ciertamente tiene solapes con los otros dos.

Hay muchas maneras de familiarizarse con el estoicismo. Una de ellas, muy práctica, es la que articula lo que es el ser humano en torno a tres disciplinas y a cuatro virtudes, también las podemos llamar hoy competencias.

Las 3 disciplinas estoicas

La Disciplina de la Percepción (o Disciplina del Juicio). Que comprende cómo vemos y percibimos el mundo (el interno y el externo que nos rodea).

La Disciplina de la Acción. Que comprende las decisiones y acciones que tomamos, así como el fin pretendido o  nuestra intención.

La Disciplina del Deseo (o Disciplina de las Emociones). Que comprende cómo nos manejamos ante aquello que no podemos cambiar; así como lo que es adecuado desear y no desear.

Las 4 virtudes estoicas

Esas tres disciplinas están asociadas a las cuatro virtudes estoicas, en gran medida, conectadas a las cuatro virtudes cardinales clásicas:

  1. Sabiduría. Es la primera virtud esencial del estoicismo, pues ayuda a mejorar la vida utilizando nuestra capacidad para elegir bien, tanto nuestros juicios, nuestras acciones como nuestras emociones. Consiste en ver las cosas tal como realmente son, sin pasarlas por los filtros de nuestros modelos mentales. Se trata de ver el mundo con ojos frescos, de aprendiz.El sabio estoico analiza cualquier situación relevante desde diferentes perspectivas. La Sabiduría constituye la habilidad de juzgar adecuadamente y de discernir cuándo y cómo actuar. Y su fundamente es el autoconocimiento (que no por casualidad es también la base de la moderna inteligencia emocional).Además, para los estoicos este autoconocimiento es dinámico e infinito: cada día es una oportunidad para aprender y sacar todo lo que puedas de cada experiencia.
  2. Coraje. O fortaleza para la moderación de la conducta ante los reveses de la vida. Coraje también ante el peligro, el dolor, el miedo o las dificultades.Se manifiesta en los planos físico y mental. El primero permite enfrentarnos a la dureza de los elementos externos, mientras que el segundo se refiere a desarrollar la fuerza de voluntad que nos permite afrontar con entereza las situaciones difíciles de la vida.
  3. Autocontrol o Autodisciplina. También llamada templanza, moderación o mesura. Se refiere al equilibrio de la mente, a la ecuanimidad frente al exceso. Una mente centrada que desarrolla la autoconfianza y la autonomía ante los reveses del destino.También incluye el buscar dentro de nosotros la satisfacción anhelada. Y el evitar lo que nos afecta negativamente, lo que nos daña, debilita y nos aleja de poder desarrollar todo nuestro potencial para alcanzar la citada fortaleza física y mental.
  4. Integridad o Justicia. Nada que ver con la justicia refrendada en la ley. Se refiere la ética, la equidad y el trato justo, la honestidad y la honradez, e incluso la piedad.Incluye el hábito de respetar a los demás, sus derechos, dándole a cada cual lo que es suyo.

 

También es posible conectar las tres disciplinas y las cuatro virtudes:

La Disciplina del Deseo se enraíza en la Física, en nuestra interpretación de cómo funciona el mundo. Y está conectada estrechamente a la virtud del Coraje, que nos permite aceptar las cosas tal como son, y la del Autocontrol, que nos lleva a desear lo que está bajo nuestro control.

La Disciplina de la Acción se enraíza en la Ética, que nos muestra cómo nos hemos de comportar, tanto con nosotros mismos como con los demás a través de la virtud de la Justicia o Integridad.

La Disciplina de la Percepción se enraíza en la Lógica,  pues el uso de la Razón es el que nos permite juzgar la sensación que nos llega; utilizando la virtud de la Sabiduría.

Disciplinas y virtudes son los fundamentos del liderazgo estoico. Forman parte de mi mapa mental, de mi sistema operativo, con el que me manejo en el mundo y desde el que me relaciono con mis semejantes, sean familiares, amigos, clientes…

Cuídate, P.

Otras entradas de la serie
Sobre el cambio, la muerte y la brevedad de la vida
No malgastes tiempo en reflexionar sobre cómo debe ser un buen líder. Selo.
Estoicismo para líderes cotidianos: desarrollo del carácter sereno
Liderazgo estoico en las Meditaciones de Marco Aurelio
Liderazgo en las Meditaciones de Marco Aurelio