Prólogo para 8 Estrategias De Mindfulness para Potenciar tu Autoliderazgo

Conocí a Enrique y a Guillermo en 2004. Nos formamos juntos en la primera promoción en España de una de las escuelas de coaching más reconocidas en todo el mundo. En aquel entonces, desde mi perspectiva de joven ejecutivo ya algo bregado en el mundo corporativo, me parecieron como dos de esos jóvenes misioneros mormones que van en pareja compartiendo la palabra de Dios, solo que con algunas arrugas más.

No es que ellos intentaran convencerte de nada; pero eran dos tipos que hablaban siempre en un tono sereno, positivo, atento, muy respetuoso, y habitualmente con una sonrisa en la cara. Parecían tan libres de preocupaciones y centrados, que por momentos pensaba que ese estado era falso, poco natural. No podían estar así todo el tiempo cuando por entonces un servidor estaba pasando por dificultades notables en mi empresa y a punto de divorciarme.

Han pasado 13 años desde entonces. En todo este tiempo he mantenido el contacto con ellos, sobre todo con Enrique, con quien he trabajado en muchos programas de desarrollo del liderazgo con grandes compañías multinacionales. Y ya hace algún tiempo que me di cuenta de que ese estado de ellos no era una pose, de que su actitud no era falsa, de que su serenidad, presencia y actitud positiva no era algo impostado, sino que era y es fruto de un fortísimo compromiso con el cultivo de su espiritualidad, de su mente y de su presencia.

He aprendido de ellos cómo conseguir desarrollar esa disposición en mí, y aunque sabemos todos que soy uno de sus discípulos más díscolos y no me he esforzado ni he avanzado todo lo que podía, sí que garantizo que he tenido progresos notables. En este tiempo junto a ellos también he visto su vulnerabilidad, sus angustias, sus tensiones internas y hasta sus enfados; aunque estos últimos hayan sido rarísimos, y han sido precisamente los que les da más credibilidad a lo que hacen y a quienes son, porque con esos momentos muestran que son también de carne y hueso.

Admiro muchas cosas de ellos, pero si tengo que quedarme con una cualidad, la más importante en mi opinión, me quedo con su generosidad. Una generosidad inacabable, una generosidad auténtica que es aquella que no espera nada a cambio (aunque también saben recibir) y sin apego (la contraria, la que espera algo a cambio, aunque solo sea reconocimiento, emerge del ego).

Y esa generosidad la plasman con claridad y compromiso en este libro. Me consta que es un libro escrito en poco tiempo, pero largamente trabajado. Juntos acumulan más de medio siglo de trabajo espiritual profundo, en el que han acumulado una destacada sabiduría sobre la meditación y el mindfulness, que destilan en este libro de un modo conciso y práctico.

Aquí puedes comprar el libro de Enrique y Guillermo

8 Estrategias de Mindfulness para potenciar tu liderazgo, de Enrique Simó y Guillermo SimóExplican Enrique y Guillermo los beneficios del mindfulness. Estos son prácticamente innumerables. Además de permitirte tener una mejor calidad de vida, mejor concentración, más presencia, mejor impacto y potenciar tu memoria, también permite mejorar la relación contigo mismo, que es el fundamento del autoliderazgo.

De este modo puedes reducir la tendencia a la procrastinación y a tener remordimientos y auto-reproches. Eres más amigable y te vuelves más carismático (que, aunque una parte de esta cualidad quizá venga de nacimiento, os aseguro que en gran medida puede desarrollarse).

No importa lo que hagas, ya sea comerte un bocadillo, mantener una entrevista, quizá escribir un informe o hacer el amor, lo puedes hacer de forma mindfully o mindlessly, es decir o lo haces estando presente, con consciencia y con una intención clara, o lo haces sin estar presente en ello, de modo poco consciente y automático. En el primer caso, te aseguro que siempre dejas una huella en lo que haces.

Y en la cima de cualquier disciplina o actividad, ya sea un CEO de éxito en una gran empresa, un deportista de élite, un artista reconocido, un profesor de primera o un mecánico sensacional, siempre se encuentran personas mindful, porque es el único modo de llegar ahí.

Si nos circunscribimos a la empresa, ámbito más familiar para un servidor, la práctica del mindfulness está empíricamente asociada no solo con mayores niveles de productividad, sino también de creatividad, de innovación, de satisfacción en el trabajo y de felicidad con la vida. Es más, uno de los grandes retos de las empresas hoy es estimular el compromiso real de sus colaboradores. Pues bien, también existen evidencias empíricas de que la práctica del mindfulness permite conseguir más engagement o compromiso por parte de los empleados.

Aún recuerdo con cierta tristeza que en 2006, en mi última responsabilidad como director de recursos humanos introduje, gracias a Guillermo y a una colega suya, la práctica del mindfulness en la empresa donde trabajaba, ofreciéndolo voluntariamente a todos los empleados, bien a primera hora, bien durante la pausa de la comida (siempre fuera de la jornada de trabajo); a las pocas semanas tuvimos que cancelar la iniciativa ante la actitud recelosa y ciertamente beligerante de bastantes personas, incluidos algunos colegas que se sentaban conmigo en el comité de dirección.

Más de una década después, el mindfulness y sus evidentes beneficios se abre paso en el mundo corporativo. Gracias a Enrique y Guillermo, en AddVenture estamos realizando cada vez con más frecuencia y con mejor acogida programas con altos directivos que incluyen la práctica del mindfulness. Aunque también es cierto que este crecimiento es todavía mucho más moderado que el requerido por los desafíos a los que nos enfrentamos en este entorno VUCA.

En mi trabajo como coach ejecutivo de altos directivos es frecuente encontrarme con personas que me dicen que sienten impotencia al no saber cómo mantener toda su atención en lo que están haciendo en ese momento, ya sea una interacción con otras personas, una actividad en solitario que requiere de cierta concentración, o incluso la propia sesión de trabajo que tienen conmigo.

Son legión los que dicen que “arrastran” los pensamientos del pasado al presente o que “anticipan” eventos futuros, lo que limita su capacidad de atención al presente y condiciona negativamente su rendimiento y el impacto que tienen en sus relaciones.

Para todos ellos es este libro ya que se pueden beneficiar de la práctica del mindfulness; o más bien, todos ellos puede adquirir esta habilidad, pues más que un método es una habilidad o competencia. Y los principales beneficios para líderes que yo he visto como resultado del desarrollo de esta competencia son:

• Más capacidad para enfocarse y concentrarse.
• Mejora de la gestión del tiempo y, más importante, de su energía.
• Mejora del juicio o criterio para tomar decisiones.
• Mayor capacidad para anticiparse y servir las necesidades de los diferentes grupos de interés.
• Mejora de la habilidad para gestionar conflictos.
• Mejora de la eficacia de los equipos que lideran.
• Mejora de la creatividad, innovación e inspiración.
• Más productividad.
• Mayor habilidad para gestionar su estrés y el de los demás.

Y todos estos beneficios empiezan a llegar simplemente cuando de modo deliberado decides estar presente.

Por eso este libro de Enrique y Guillermo es tan valioso y necesario. En él vas a encontrar estrategias prácticas y concretas sobre cómo mejorar tu productividad y tus relaciones. Un aspecto a destacar en esta obra, como en cualquier experiencia de trabajo con sus autores, es que no son necesarios conocimientos previos o experiencia para empezar a sacarle beneficios a la práctica.

Este libro es una guía para aprender con la experiencia, a través de las meditaciones guiadas, de las preguntas de reflexión o de la propia App Medita, que es otra muestra de la generosidad de Enrique y Guillermo.

Finalmente, no puedo acabar sin recomendar a todo el que pueda que se anime a conocer personalmente y a trabajar directamente con los autores. Aquellos que hemos disfrutado de ellos nos sentimos agradecidos por esta gran oportunidad. Deseo poder seguir disfrutando de su mindful compañía durante muchos años más.

Pablo Tovar
Coach Ejecutivo – Socio Fundador de AddVenture

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